Hoy hacen ya ocho años y un par de meses de cuando con ansiedad, mucho miedo pero con mayor ilusión, conversé con el doctor Luis Miguel Romero y tuve el privilegio de vincularme a esta institución que quiero tanto y que llamamos la UTPL.
Me invadía esa misma ilusión que seguramente estarán sintiendo algunos de ustedes al incorporarse estos días al equipo de marketing que, mi muy querida amiga y excelente colega Andrea Velásquez, acertadamente ha denominado “marketing new generation”.
Quién lo diría en verdad hay una nueva generación, son cinco, seis, serán diez o veinte y algún día una escuela entera, pero lo que más me llena y entusiasma es la pasión con que todos ustedes se entregan cada día al gran sueño, es eso lo que hará crecer la semilla y frondosos árboles, serán los frutos cada vez mejores.
No puedo transmitir la felicidad que siento hoy por ustedes, me parece increíble estar hablando de que ese intento por vincular a la Universidad esta disciplina que tanto nos apasiona a algunos y que muchas veces es mal entendida, ese sueño de muchacho recién graduado, se haya convertido en un área pujante, sólida, respetada y con mucho futuro en la institución, todo eso gracias a las ganas y el profesionalismo que ustedes le ponen día a día.
Recuerdo cuando hacíamos los primeros anuncios y las llamadas de atención del padre, los primeros días en el CADES, junto a una generación de soñadores que seguiré diciendo que fue irrepetible, cuando marketing era departamento de una persona.
En el trayecto fueron sumándose al aprendizaje Tania Torres, Kruskaya Ordoñez, Carolina Rodríguez, luego en la ADE Mateo Gallego, Darío Vélez, Sandra Ramón, entre otros.
Nunca olvidaré la vez que nos encargaron el evento de Cornejo, primer gran reto en organización y logística, cómo nos pasamos pegando afiches, cargando baldes de engrudo hecho en casa, por toda la ciudad hasta las dos de la mañana, y como cruzábamos los dedos para que llegara la gente el día previsto. Solo Dios sabe cuántos hijos “parimos” en ese evento.
En Via Comunicaciones tuve la suerte de contar con Mayrita Gonzáles, Verónica Alvarado, Richard Celi, Israel Rodriguez, Tania Guerrero, David Castillo, Lilia, Yomara, Verónica Costa, la inigualable Gaby y nuestra querida e inolvidable Nayda, todos ellos con un talento y creatividad sin límites, pero ante todo con gran calidad humana, gracias a todos por ayudarme a forjar mi espíritu y creer en nuevas metas.
Con ese equipo cada campaña, cada evento y cada tarea, se convirtieron en un reto a superar a como diera lugar, para ellos simplemente no existe el no se puede, lo que se ha hecho en imagen, concepto, marca, investigación y más es solo de ellos.
Gracias a todos los compañeros de VIA con quienes compartí mucho más que esos cuatro años que han pasado, y digo a todos, a Katy Mier, Jenny Yaguache, Ana Lu, Fernando Luna , Pato Barrazueta, María Elisa Puertas, Diana Vanegas, Fernando Shingre, Ernesto Ruiz, Magali, Alexandra Gonzáles, Mayrita Guaycha, Hernán, Johana, Víctor Calle, Diana Rivera, Alexander, María Isabel, Marlene, Abel y por supuesto a Lore, incluso a aquellos que por diversas circunstancias no comparten mi forma de pensar o actuar, sepan que les quedo en deuda y que fue un honor.
Un día con todos vamos a editar otra revista, ese martirio de dos años, que casi nos aloca, pero esta vez tiene que ser nuestra, con nuestras historias y nuestras anécdotas.
No puedo dejar de mencionar a excelentes profesionales, esos hombres y mujeres que nos enseñaron tanto y que merecen un aparte, Rubén Torres, Cristian Vélez, Juan Carlos Gonzáles, Wilman Ramón el gran Moncho, Telmo Cuenca, Alain Chaveano, Pauli Vélez , la Claus Rodríguez, Karina Valarezo, Manuel Medina, Juan Carlos Carrión, Carlos Ortiz, Carlos Correa Loyola, Fausto Aguirre y María José Martínez, ante ellos me saco el sombrero, ¡cuánto aprendí !
Habrá muchos momentos más para celebrar como aquella noche al finalizar el congreso, corrijo, el mejor congreso latinoamericano de comunicación y tomar otra colada morada.
Ahora, por alguna razón cósmica, uno de esos lapsus directivos, debo emprender un nuevo reto, desprendiéndome físicamente del grupo de amigos a los que me acostumbré y a los que quiero tanto, pero la pasión por esta profesión es más fuerte y no me dejará alejarme del todo, dejo al frente a una mujer a la que admiro y quiero mucho, una profesional a carta cabal que ha soportado como nadie la presión y los gajes de este oficio y que se ha ganado un espacio en la institución, a la flaca, la fanicilla, fany Y, o como la llaman sus alumnos la licenciada Fanny Paladines, estoy seguro que junto a ella Marketing y VIA llegarán mucho más lejos.
Como decía este es un circunstancial hasta luego, este es mi CITTES natural, este niño llamado marketing apenas empieza a caminar y claro que me va a encantar verlo crecer, quedan muchas tareas pendientes, inconclusas y nuevos retos que superar. Paso de ser su compañero a ser su aliado, la vida me ofrece la oportunidad de servir a más personas en otros ámbitos y para ello cuento con ustedes y con mi fe en Dios, por favor no me dejen solo en esta nueva tarea, no podría con ella.
No me voy, me quedo aquí, por que aquí se hace eso que amamos tanto que es comunicar, unir, crear nexos, proyectar, crecer y como no se ha inventado otra palabra, hay que multiplicarla por un millón, un millón de gracias.
Con profundo afecto, en la certeza de que somos caminantes,
Carlos Granda Tandazo
Recuerdo cuando me pasé a la Modalidad Abierta para iniciar el proyecto de Virtualización, tuve sentimientos parecidos a los tuyos. Gracias por meterme en esa lista de personas, aunque mas que enseñar yo aprendí. Abrazos y nos seguimos leyendo.
Por: calu el Noviembre 2, 2007
a las 3:17 am